Ji ji, ¿a que no lo decís rápido tres veces? Apadrine un hadrón, apadrine un hadrón, apradin… porras. Da igual. Estoy feliz cual hincha en vísperas de final, porque la semana que viene en septiembre se pone en marcha el LHC, el Gran Colisionador de Hadrones (uuuh) de Ginebra. Mirad, de física de partículas sé lo mismo que de técnicas de trenzado de tripas de morsa, pero lo poco que sé es la mar de emocionante, y los experimentos a los que se dedicará el LHC, por decirlo en parla técnica, molan. Van a buscar el Bosón de Higgs, que no sé exactamente qué es, pero sí sé que es un constructo teórico, una partícula hipotética, cuya existencia nos acercaría a la famosa Teoría del Todo. Del todo en el sentido físico, no taoísta, aviso.
Todo esto es muy cuántico y muy rarito (¿o debería decir muy extraño? Jeje). Y repito no entender ni un porcentaje pequeñito de las bases teóricas. Pero sí sé lo suficiente como para estar contenta y hasta emocionada porque se va a llevar a cabo una serie de experimentos muy, muy interesantes que pueden (o quizá no) dar pistas muy, muy importantes sobre la estructura fina de la materia, la existencia de la masa, y los vínculos que unen el increíblemente raro mundo cuántico con el mundo relativista. Que también es bastante raro. Y todos son el nuestro.
Y sí, este es el cacharro que hace algunos meses ocupó titulares, y que ahora los vuelve a ocupar, sobre si su puesta en funcionamiento creará un agujero negro que se nos comerá a todos. La respuesta corta es no. La respuesta larga también es no. Y si os sonaba más el LHC por su vertiente “¡El fin del mundo, el fin del mundoooo!” que por su vertiente “Uno de los experimentos más interesantes de los últimos años”, la culpa es, y lo siento, de la prensa, que no ha sabido explicarse bien en general (siempre habrá excepciones, estoy segura; la mayoría en inglés, también estoy segura). Como reacción jocosa a toda esta cuasi-histeria apocalíptica os presento, también en inglés, al PETH, Grupo para el Tratamiento Ético de los Hadrones. Es un artículo-parodia muy diver… en inglés, claro. Y aquí un excelente artículo del NY Times sobre el LHC. Y aquí un artículo breve pero informativo de El Mundo. Y un decepcionante parrafito en El País. Y aquí lo que pasa en Google si pones “Gran Colisionador de Hadrones“, y aquí lo que pasa si pones “Large Hadron Collider” (nótese dónde empiezan a hablar del fin del mundo en uno y otro sitio).
No habrá resultados hasta dentro de años, lógicamente, y lo mismo el Bosón de Higgs ni se pasa por allí, lo cual será también interesante, a su manera. De modo que todo es bueno.
Ah, bueno, y a ver si apadrináis un hadrón. He leído que se marean a altas velocidades, pobrecitos.