Tenía pendiente contaros una cosita. O dos. O más, pero vayamos por orden.

Me gusta la idea de la microfinanciación, conocida en Savile Row y en el Club Diógenes como crowdfunding. Me gusta incluso asumiendo los riesgos que tiene la microfinanciación, que los tiene. Pero la gente tiene muchas ideas, muchas de las cuales son buenas, y muchas de esas buenas ideas son hasta factibles. Y de paso permiten que cosas que yo había dado por perdidas, como las aventuras gráficas, vuelvan con ganas. Y esto es bueno.

He apoyado proyectos tras meticulosa investigación y otros porque una tiene sus filias y hay palabras clave que generan en mí una respuesta inmediata. “Neil Gaiman”, por ejemplo. O “Gabriel Knight”. O “máquina de Shannon” (sí, quiero una, ¿qué pasa?).

O “Sherlock Holmes”. Evidentemente.

Alberto López Aroca (¡que nunca le falte tabaco en la zapatilla persa!) ha escrito un pastiche holmesiano. Fue ver la noticia en su Facebook (difundida por algún contacto común de esos que Facebook hace tan fácil tener) y pinchar en su página de Lánzanos. Mentiría si dijera que la fabulosa ilustración de Sergio Bleda no fue un factor determinante en mi decisión. Well played, sir. Well played indeed.

Y tardó un poco, pero llegó. El libro, una sorpresita extra, y dos, dos láminas de Sergio Bleda a cuál más bonita.

No he podido leer ni una coma aún. Cosas de mi (falta de) vida. Pero en vez de decir “Oye, que me ha llegado, gracias” por Facebook o Twitter (que también mola), he pensado que el esfuerzo y la amabilidad del autor merecían algo un poquito más elaborado.

Aunque sea aquí.