Como ya ha comentado algún ilustre de esta vecindad, mañana por la mañana servidora estará poniendo cara de que esto es lo suyo en una mesa redonda (es un decir) sobre “Formas de comunicación interpersonal y nuevos paradigmas mediáticos”, que es una manera larga de decir que a la gente nos gusta hablar. No sé por qué, a alguien se le ha ocurrido que a lo mejor yo podría tener algo interesante que decir, de modo que me invitaron. Nada en contra, la compañía será agradable y seguro que me enteraré de cosas chulas. Además, está el aliciente de cenar de nuevo, quizá, en La Carme, y eso tiene su puntito experimental que lo hace todo, si cabe, más interesante.
Pero aviso: sigo sin saber muy bien qué decir, de modo que no os extrañe si ante los nervios me pongo a recitar Las Aventuras de Tom Bombadil o algo peor. Avisados estáis. Sé que sabréis perdonarme, que sois majos.
Ya que estamos con un pelín de autobombo, he de avisar: cada dos meses sale una revista preciosa que se llama “Contrastes”. Desde hace 3 o 4 números servidora colabora en ella con recensiones de libros y -en un caso- con un artículo. Lo digo por si alguien no se había fijado, que sé que todos lo sabíais. Un ratito de estos que me acuerde subiré el artículo a una sección a propósito, porque ya voy teniendo más de dos artículos publicados y no estaría mal colgarlos por aquí…