Bueno, pues he visto el trailer de Watchmen. Más de una vez. La verdad es que es un trailer que apetece ver más de una vez si te has leído la novela, porque -me parece- lo han elegido cuidadosamente para demostrar que sí, que se la han leído, que van a contar la historia de la obra maestra de Moore y Gibbons. Los foros, corrillos, corralas y plazoletas de la red están llenos de comentarios sobre lo logrados que han quedado los personajes (es verdad, la mayoría han quedado, visualmente, muy logrados), y los guiños que se ven en las fotos y todas las cosas que quedan por ver. Moore ya ha hecho público su predecible indiferencia airada ante la peli, todos lo sabíamos también, que el barbas es quisquilloso respecto a sus adaptaciones al cine. Admito que con razón: la menos mala es una peli decente que vi con mucho agrado… y que no tiene nada de Alan Moore.
Y ese es el problema: Watchmen es Watchmen, y tiene la fama que tiene, por algo. No es sólo una historia de superhéroes. Veo el trailer y me encanta ver a Archie salir del río, me encanta ver la aparición del Dr. Manhattan, me encanta ver a Rorschach con su gabardina sucia y su máscara (la mejor máscara de toda la historia de los comics de superhéroes, sin dejarme ninguna). Pero todo eso son accidentes, son detalles, son la capa exterior de la cebolla que es Watchmen; la parte, precisamente, que no te comes. La que se queda en el camino. La prescindible.
He estado releyéndome la novela por, je je, Nostalgia , o más bien por puro vicio, y he vuelto a quedarme prendada del tour de force de Moore, de la impecable narrativa de Gibbons, del exceso de referencias, de los trucos dentro de trucos dentro de trucos. Que no se me entienda mal: las películas son un medio, y el comic, otro. Es imposible contar Watchmen en una película como se ha contado en novela gráfica, y eso no quiere decir que vaya a salir una mala película.
Pero ¿es Watchmen adaptable al cine? ¿Saldrá de este intento una versión filmada de la novela gráfica, con sus inevitables cambios, pero manteniendo su genialidad? Moore afirma que no. Estoy de acuerdo. No he visto la película, pero el trailer usa y abusa de los pocos momentos de acción que tiene la novela, como si fuera eso lo que hay que vendernos obligatoriamente. Y, ojo: Watchmen, si se lee con ese ánimo, es un excelente cómic, entretenido, donde la acción realmente no descansa, aunque haya pocas “tortas”. Pero sería una pena quedarse ahí, la verdad. Y temo que la película lo hará, descafeinando la idea central de la novela en un “vamos a hacer una película donde algunos superhéroes son bastante mala gente, otros raros, y otros hasta normalitos”. Saldrá una película, ay, descafeinada. De usar y tirar. En V de Vendetta hicieron, casi ni puedo escribirlo, disculparse a V. Las sensibilidades actuales exigirán, imagino, que Rorschach no haga lo del serrucho con Gerald Grice (ya sabéis, lectores, de lo que hablo), que no salga mucho lo que pasó con Hollis ni las, ejem… peculiaridades de algunos de los Minutemen. Envejecerán algo a Laurie, claro, adelgazarán a Dan, dulcificarán o se cargarán muchas de las subtramas, imagino. Y el tiempo en el que hay que contar una película impedirá el delicioso entramado de relaciones, de puntos de confluencia, de simetrías, de guiños y de imágenes recurrentes. Todas esas cosas que me hacen volver a Watchmen una y otra vez cuando quiero recordar qué es una buena historia, bien contada, en el medio que mejor puede contar historias como Watchmen: el comic.
Por eso veré Watchmen, preparada para ver, quizá, una peli decente. Pero también una decepción. Espero equivocarme.