Más que GIGO, parece que lo de la investigación en España va, voluntariamente, por el camino del NINO: no pongo nada, de modo que no voy a sacar nada.

Estoy hablando, claro, de lo de “cero plazas” en investigación. Los investigadores que ya están no es que estén en un lecho de rosas: menos financiación, seguridad laboral del modelo “ja-ja”, una sociedad que percibe vagamente que sí, que los investigadores son necesarios, pero que en realidad, creo, no se da cuenta de lo necesarios que son.

Este video, que está recorriendo los mentideros digitales, da a entender la situación:


Cero Plazas from Felix G. on Vimeo.

Pero la da a entender, perdonadme, muy mal. Porque el efecto no es tener un montón de vistas melancólicas de un laboratorio vacío. El efecto es que no habrá siquiera laboratorios; acabarán todos convertidos en chiringuitos y en outlets. El efecto es quedarnos del todo descolgados de una carrera en la que vamos, ya, fatal. Y no por falta de buenos corredores, sino por incomprensión general y por invasión casi enfermiza entre instituciones y buena parte de la ciudadanía del ?¿Pero esto para qué sirve?? Porque claro, ya que pongo pasta, quiero resultados y los quiero ya. ¿Verdad? Lógico, ¿no?

No. No sé cómo decirlo, no sé cómo hacer llegar mi frustración ante cualquier recorte en investigación básica, no sé cómo transmitir mi percepción de que estos recortes nos van a pasar factura dentro de diez, quince, veinte años. Dentro de una y dos generaciones. No es cosa de recortar ahora y luego enchufar unos milloncejos al sistema y ya está. La investigación no es un iPod, que si se queda sin batería lo enchufas y ya. No puede ir a trancas y barrancas. Hace falta una cadena continua de padres y profesores interesados, comprometidos y motivados que trabajen y presionen para conseguir estudiantes interesados, comprometidos y motivados, apoyados por un gobierno interesado, comprometido y motivado y una sociedad interesada, comprometida y motivada que sepa reconocer y aprovechar el valor de la investigación básica por sus réditos a largo plazo. Así tendremos investigadores, e investigación, y entonces realmente sabremos todos para qué servía. Para mucho. Pero esto no es flor de un día ni tienes el dinerito en el banco al segundo ejercicio. No funciona así.

Si rompes cualquier eslabón de la cadena la has pifiado. Pensar que el momento de recortar en investigación es durante una crisis es no entender, en absoluto, que la investigación sirve para salir de las crisis. Y así nos va.

En fin, perdonadme el desahogo, que la verdad es que me he puesto un tanto apocalíptica. En realidad estoy contenta porque Blogalia cumple diez años. Pero es que se empeñan en ponerte delante estas cosas y una, qué le vamos a hacer, se enfada.

Addendum: Con mi suerte, voy y escribo esto juuuusto el día en que Nacho Vidal es Trending Topic en Twitter España. Sip. Vamos bien.