Pues hoy me he suicidado. Veréis.

La cosa ha empezado yendo a una farmacia y, con cierto aire furtivo de monja pidiendo preservativos, he pedido algo para el insomnio pero “que sea homeopático”. La farmacéutica, sin que le temblara una ceja, me ha dado una cajita de pastillas.
Se llama Sedatif PC y es de los laboratorios Boiron. Cuesta la bromita 7 euros y pico (el año que viene voy a plantearme esto del suicidio, sale la mar de caro). Me he leído los ingredientes, porque a veces en medicamentos que llaman “homeopáticos” hay algún principio activo (lo cual hace que no sean realmente homeopáticos, pero vaya). Pero en este caso estamos bien, es homeopático pata negra cinco estrellas. El prospecto, que me he leído con atención antes, por si acaso, y que tiene partes muy divertidas, dice entre otras cosas cuáles son “las sustancias activas”, y las lista. Os las copio aquí para que no se diga que no trabajo en vuestro beneficio.

Aconitum napellus ——- 6 CH
Belladonna ————– 6 CH
Calendula officinalis — 6 CH
Chelidonium majus ——- 6 CH (mi favorita)
Abrus precatorius ——- 6 CH
Viburnum opulus ——— 6 CH

Los demás componentes, dice el prospecto, son sacarosa (225 mg), lactosa (72 mg) y estearato de magnesio, c.s.p. 1 comprimido de 300 mg.
No conozco el resto de potingues, pero sé que el acónito y la belladona son plantas venenosas, y la caléndula una hierba medicinal con propiedades calmantes. Telita, las pastillas. Deben calmar la pera.
¿Pero qué es eso de 6 CH? Pues son 6 centesimales de Hahnemann. ¿Y qué es un centesimal de Hahnemann? Es el grado de dilución de la “sustancia activa” que sea. Citando una web muy sensata,

Aunque a veces se emplean otros grados de dilución, la forma más habitual de preparación de una dilución homeopática es la siguiente: se coge 1 ml de la sustancia original (“tintura madre”) y se mezcla con 99 ml de agua. Se agita este preparado y se obtiene una dilución de 1 CH (Centesimal de Hahnemann). A continuación, se coge 1 ml de este producto y se repite la operación; así se consigue una dilución de 2 CH.

Está claro, ¿no? Esto quiere decir que la dilución 1:100 de la tintura madre inicial se ha repetido 6 veces. o sea, cada sustancia viene diluida 1:1.000.000.000.000, un billón de veces (billón de los de verdad, no millardo). Hombre, sí, está por debajo del número de Avogadro, pero por cada 300 mg de pastillita hay 0,0000000003 mg de acónito. Para la física y las matemáticas, muy poquito. Para la homeopatía es la pera, porque uno de los postulados de la homeopatía dice que cuanto más diluida la sustancia, más potente el efecto curativo (de por qué usan acónito y belladona y cosas así hablaremos otro día).

Bueno, pero yo he decidido suicidarme, dejar este valle de lágrimas, y tal y cual, ¿recuerdan? De modo que mi siguiente paso es sacar todas las pastillitas de su blister, lo cual ha sido un rollo, porque hay 40.

Vale, sacadas. Luego, mientras estaba con unos amigos en el Bibliocafé, hablando de otras cosas, me he puesto trágica, he anunciado mi terrible propósito, y me he ventilado las 40 pastillas de golpe.

La siguiente escena ha sido más bien un anticlímax, porque en lugar de caer al suelo echando espumarajos, para ocio y disfrute de los parroquianos del local, me he quedado masticando a desgana un buen puñado de sacarosa y lactosa cual rumiante de la farmacopea, lo que dicho sea de paso me ha dejado un regusto a tiza espantoso. Tras varios minutos de absoluta falta de fallecimientos en la vecindad, mis amigos han perdido el interés morboso que habían demostrado hasta el momento y hemos seguido con nuestras cosas, aunque de vez en cuando alguno me miraba de reojo con cierta reserva esperanzada, como si la “sobredosis” fuera a tener algún efecto retardado y aún hubiera un buen espectáculo en perspectiva.

Pero no. 40 pastillas de Sedatif PC y un capuccino después, nos hemos ido, como estaba previsto, al fabuloso concierto de los Innerlands en la Sala Carolina, que me ha proporcionado dos horas de disfrute absoluto y una ausencia también absoluta de efectos de las pastillitas dichosas, salvo quizá una caries.

No, no estoy loca. Sabía perfectamente lo que me estaba tomando: lactosa y sacarosa. Y como yo, toda la gente de la iniciativa #ten23 (por si lo queréis seguir en Twitter) que ha hecho cosas parecidas hoy, lo cual demuestra, principalmente, que son mucho más sensatos que quienes esperan del Sedatif PC que les alivie “trastornos emocionales y de ansiedad” más de lo que lo haría un placebo cualquiera.

Y también demuestra que la homeopatía no tiene efectos secundarios. Ni de los otros. Que la homeopatía, en suma, no tiene nada.