Me ha dado la risa floja hace un momento… Tenía la tele puesta y estaban pasando una película de Clint Eastwood. Una que ya había visto. La cosa es que estaba la imagen sin voz, sólo con los subtítulos, porque estaba escuchando música, y de repente va y miro y había una escena con muchos tiros y caballos pegándose unos batacazos tremendos. Y los caballos, en los subtítulos, decían “Neigh! Neigh!”, o sea, “¡Relincho! ¡Relincho!”. Se ve que quienes escribieron los subtítulos no conocían la convención de poner descripciones de sonidos entre corchetes, y dieron a los caballos un papel hablado en la película. Casi casi como Calígula.