Anteayer, sin ir más lejos, estuve en la sección de “comida sana” del super (lo juro, se llama así, “healthy foods”), y me compré un pan de molde que resultó ser tan, pero tan orgánico, que esta mañana me lo encontré dando albergue a distintos tipos de vida. He ido a reclamar y por supuesto no me han puesto ningún problema y me han devuelto el dinero, con el que me he comprado otra marca de pan, esta menos orgánica y seguramente menos sana, pero al menos comestible, y me ha sobrado para un par de manzanas y todo. Las manzanas no son de la sección de productos orgánicos, así que debo suponer que son inorgánicas. Vamos, digo yo.