Hay peores maneras de acabar el año que escuchando una variopinta selección de blues y soul que encontré en un sitio inesperado: la aventura gráfica de Dreamcatcher llamada “Faust: the Seven Games of the Soul”. Es posible escuchar las canciones aparte del juego, y eso estoy haciendo. Marvin Gaye canta Nature Boy, engañosamente sencilla, y acto seguido Stan Getz toma el relevo con una versión para saxo que puede, literalmente, hacer que te tiemblen las rodillas.

Las últimas horas de un año suelen pasarse siendo muy conscientes de que son las últimas, de que se acerca la medianoche, otra línea que cruzar, otra demarcación arbitraria que necesitamos como necesitamos los rituales de mayoría de edad o de término de estudios. Siempre hay una cierta ansiedad soterrada en esas últimas horas, sea por el miedo a atragantarse con las uvas o por la aprensión ante el muro, la línea, la frontera. Porque dentro de hora y media se acaban las excusas y el año entero ha de caerte encima como un todo para poder poner el balance final al pie de página, y los finales asustan, casi tanto como los principios. Pero al sonido suave de un saxo sin aristas, de un saxo profundo y que suena a miel y a sal, la trascendencia se difumina y sólo queda el momento clave del silencio entre una nota y otra, y entonces entiendes que los finales y los principios no son más que silencios entre notas de la misma melodía.

Y muy adecuadamente, un ritmo de bossa suave arropa a Sting mientras canta The windmills of your mind, una canción que va en círculos, que gira y vuelve sobre sí misma y te da la impresión de que no te mueves, pero cuando miras de nuevo a tu alrededor ves que todo ha cambiado y no sabes a dónde ha ido a parar el invierno, o la noche, o la eternidad que tenías entre los dedos hace un instante.

Y si luego Sting decide cerrar la selección con su maravillosa versión de Angel Eyes, ¿quién soy yo para llevarle la contraria?

So drink up all you people
Order anything you see
Have fun you happy people
The drink and the laugh’s on me

Feliz año.