… Y veinte árboles no constituyen un estudio científico.

Veamos. He aquí varios tituláridos:

“Estudio holandés revela que ondas de WiFi afectan a los árboles”.

“Estudio: WiFi enferma a los árboles”.

“Las radiaciones de Wifi estarían afectando blablabla”… (ya os hacés una idea)

Meh, para qué seguir: el resto está aquí, y se consigue poniendo “wifi árboles” en Google Noticias.

Antes de que vayáis por ahí apantallando los chopos contra las malvadísimas radiaciones del wifi (radiación, uuuuh, qué miedo), vamos a echarle un vistazo al “estudio” a la luz del utilísimo glosario de Per Ardua ad Astra, guiándonos por lo que nos dicen las noticias que hay debajo de los tituláridos, que es todo lo que hay, porque del “estudio”, ni mu. A ver, que saco la planilla:

¿Tamaño muestral? Veinte árboles. Bueno, fresnos. Debe ser importante que sean fresnos, no sé.

¿Grupo control? Estoooo… Anda, pues no. ¿Pa qué? Si ya sabemos que es el wifi lo que mustia los árboles, hace malparir a las vacas, y vuelve roja el agua de las fuentes, no moleste…

¿Representatividad de la muestra? ¿He dicho ya que son veinte árboles? ¿Habrán mirado otros veinte en algún otro lado? ¿Os apostáis algo a que no?

¿Aleatorización? Pero oiga, ¿cómo vamos a aleatorizar nada? Si lo que nosotros queremos es que nos digan que estos árboles están pochos por el wifi. Si aleatorizamos lo mismo nos sale otra cosa, y entonces ¿dónde están nuestros titulares, dónde?

¿Solidez de las variables de resultado? Bueno, no tengo información. Lo mismo son solidísimas. Lo mismo han mirado parámetros repetibles y objetivos, yo qué sé. Y los han comparado con el grupo contr… Ah, no, que no hay grupo control. Pues entonces nada.

¿Enmascaramiento? Mirad, esto es facilísimo. Un doble ciego. ¿Lo hubo? No lo sé. Nadie lo sabe. El titular nos mantiene en el misterio, y el artículo, también. Un grupo control y un doble ciego hubieran sido bonitos. Hubieran dado algo de, no sé, realidad a la cosa.

¿Significación estadística? Estoy todavía buscando al matemático al que le han pedido el análisis estadístico de los veinte fresnos, en cuanto lo encuentre aviso.

¿Alguna pregunta? Pues eso. De aquí no se puede sacar nada. Ni paja, siquiera.

De modo que los que queráis demostrar que los router wifi echan mal de ojo, recordad: grupo control, doble ciego y toda la parafernalia. O de vuelta a clase, que os hace falta. Como a los repetidores de titulares como esos de arriba, porque de periodistas no tienen ni la sombra.