Pues veréis, estoy aprendiendo cosas de manera más oficial y estructurada de lo que en mí es habitual gracias a haberme matriculado en un Máster de Cultura Científica (¿a que suena genial?). O, para ser más exactos, en el Diploma de Especialización Universitaria en Comunicación y Divulgación de la Ciencia, que supone la mitad de los créditos (dicen ellos) y el doble de diversión (esto no lo dicen ellos, lo digo yo). La otra mitad la dejo para el año que viene porque la vida se empeña en que trabaje más horas que un reloj. Yo no lo veo bien, pero mi cuenta corriente no se queja, así que, de momento, esto es lo que hay.

Las razones de iniciar un máster a estas alturas de mi vida son unas razones muy bonitas y elegantes y que combinan con todo lo que te pongas, y quedarán para otra ocasión, quizá lejana. Lo importante hoy es que he de avisaros de que este blog ha entrado a formar parte de mi plan de trabajo. Algunas asignaturas piden un blog externo en el que poner entradas relacionadas con los temas que voy a estudiar, de modo que no os asustéis si de repente la Biblioteca vuelve a cobrar (muahahaha) vida.

Y ciencia.