María Luisa es rubia y va por la vida con la descarada fiereza de las niñas de tres años. María Luisa habla con claridad y enuncia con total precisión, ansiosa por comunicar al mundo todo aquello de lo que ella participa, porque es ella quien participa. María Luisa tiene una hermana pequeña a la que lleva mártir, y unos padres que empiezan a temerse lo que les espera cuando su hija mayor cumpla los quince años.
María Luisa es un trasto.
-María Luisa, ven aquí.
-María Luisa, sal del agua.
María Luisa sale de la piscina diciendo que quiere volver a entrar, y luego gime desconsolada que ya no tiene más calor. Su hermana balbucea y corre por la hierba y se prueba sombreros de María Luisa, que le caen hasta la barbilla. María Luisa le arrebata enseguida el sombrero.
-María Luisa, deja a tu hermana.
-María Luisa, a la una.
-María Luisa, ¿qué te he dicho?
Las conversaciones con María Luisa se escuchan a medias, porque los padres no pueden competir con la voz alta y clara de la niña, que explica prolijamente todos sus procesos mentales y anuncia todas sus acciones por si alguien tiene algo que objetar. Nadie tiene nada que objetar: intentar impedir a María Luisa llevar a cabo sus proyectos debe ser algo así como intentar detener una avalancha con un cazamariposas.
-María Luisa, no me hagas ir ahí.
No he visto nunca a María Luisa establecer relaciones diplomáticas con un perro, pero me imagino al animal achantado y acobardado, mientras María Luisa le tira de las orejas y le explica por activa y por pasiva cómo y de qué manera van a jugar juntos. Si María Luisa se pusiera delante de un tigre, yo sé por quién apostaría.
-María Luisa, deja eso.
María Luisa arrasa con su personalidad y no se preocupa del qué dirán, ni se preocupará. María Luisa es ya una superviviente y puede lidiar lo que sea y a quien sea. En el no tan lejano futuro habrá que tener mucho cuidado con María Luisa.
-María Luisa, no se lo quites.
-María Luisa, a la de dos.
-¡María Luisa!
A mí, qué quieren que les diga, María Luisa me cae bien.
Cuestión de fe
Uno no "cree" en el cambio climático. Es algo que existe independientemente de las creencias. Usar bien el lenguaje importa.

0 comentarios