Empieza a ponerme nerviosa la costumbre de insistir en lo seguro que es o ha de ser todo por estos lares. No te desean felices vacaciones, te desean vacaciones seguras, «a safe holiday». Un viaje, lo entiendo («have a safe trip»), pero la cosa empieza a entrar en el terreno de lo surreal cuando te desean un almuerzo seguro o una visita segura. Tanto safe me mosquea. Thanksgiving, safe. Christmas, safe. Ir a comer, safe. Cuando cualquier alcalde o teniente de alcalde aprueba una medida, como la que han aprobado ahora en Bend, Oregon, que prohíbe defecar, o en general oler mal, en los autobuses, se leen cosas raras. El propósito es que viajar en bus sea agradable (lo entiendo) y safe (lo entiendo menos). La manía con la seguridad, sobre todo si los implicados son niños, da una idea del grado de paranoia reinante, que es mucha. Y lo irónico de todo este asunto es que tanta preocupación por la seguridad no viene de, bueno, de preocupación por nuestro bienestar, sino de miedo a demandas judiciales. De ahí los enormes carteles amarillos que explican, en dos idiomas, que el suelo está mojado, precaución. De ahí la frase troquelada en los vasos de cartón para café, «el contenido puede estar caliente». De ahí los tremebundos avisos en los manuales de los videojuegos sobre ataques epilépticos. Acaba una sintiéndose como un marine en territorio enemigo, y esta actitud sobreprotectora (que presupone que todo el mundo es imbécil y que la única manera de que te apartes si ves que te va a caer una maceta en la cabeza es vender macetas con avisos al público del tipo «Este objeto puede producir graves lesiones o incluso la muerte si impacta contra el cráneo de una persona») está tan extendida, y sobre todo tan asumida, que cuando alguien me desea un «safe weekend», les respondo, sin pensarlo: «You too».
Cuestión de fe
Uno no "cree" en el cambio climático. Es algo que existe independientemente de las creencias. Usar bien el lenguaje importa.

Have a safe blogging.
Perdón por la broma, no pude resistir la tentación.
Ay, que me veo venir más de estas…
😉
Es verdad, los estadounidenses están locos. Será mejor que vuelvas a España cuanto antes, porque empiezo a temer por tu seguridad.
Comentan que en el envoltorio de cierto juego de cuchillos se podía leer en letras bien grandes: «CUIDADO, CORTA». Ante esto surgen dos opciones:los que nos gobiernan creen que somos subnormales o bien los subnormales son ellos….en fin.
Elbe: X´-DDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
Vacío: pulula por Internet un texto de esos jocosos con etiquetas diz que verdaderas con avisos o instrucciones… peculiares. Entre otros, para una plancha: «No usar sobre ropa que estás llevando». Me temo que esto es sólo el principio.