Hay una dinámica de negación de la realidad que me pone especialmente nerviosa, que es cada vez más común, y que es muy perniciosa en general. Lo explicaré con una didáctica parábola. Cualquier parecido con la realidad es por una buena razón.
Imaginemos el siguiente diálogo:
—Lord Dewhurst descubrió las propiedades de la macguffinita.
—En realidad fue Enid Higginbottom, su ayudante y chacha ocasional, quien realizó el trabajo que firmó Lord Dewhurst.
—Bueno, esa es tu opinión.
—Aquí están las notas de Enid, con la letra de Enid y correcciones de la propia Enid, y una carta de Lord Dewhurst a la Royal Society en la que copia, palabra por palabra, las notas de Enid. También tenemos testimonios de la cocinera y el mayordomo de Lord Dewhurst que declararon por escrito ver a Enid experimentando con la macguffinita mientras Lord Dewhurst se ponía pomada en el bigote y hablaba mal de los whigs.
—A lo mejor fue Enid la que plagió.
—Y también hay aquí un testimonio del Arzobispo de Canterbury declarando que un día, en visita pastoral a la residencia de Lord Dewhurst, vio a Enid pasando a limpio sus notas mientras Lord Dewhurst la miraba por encima del hombro y decía «¡Mira detrás de ti, Enid! ¡Un mono de tres cabezas!» y cuando Enid se giró Lord Dewhurst le birló las notas y las cambió por una receta de pavo trufado mientras fingía un ataque de nervios para despistar a Enid.
—Eso son habladurías.
—Y sabemos que Enid dejó la residencia de Lord Dewhurst para establecerse por su cuenta y se carteó con otros famosos científicos de la época, con quienes tuvo detalladas e incisivas conversaciones respecto a la macguffinita. De hecho Lord Lytton-Cummings dejó por escrito que su famoso Test de Lytton-Cummings no hubiera sido posible sin las aportaciones de Enid a la hora de estabilizar la macguffinita.
—Eso es circunstancial, pudo haber sido engañado por Enid.
—Y ADEMÁS dos años después un ángel bajó a la tierra y grabó con letras de fuego «Enid Higginbottom descubrió primero las propiedades de la macguffinita», leyenda que todavía es visible ya que lo escribió en la fachada de la abadía de Westminster a 15 metros de altura y con letras de un metro de alto.
—Bueno, nunca sabremos lo que pasó realmente.
N. del Ed.: Enid Higginbottom se casó con un recolector de sanguijuelas llamado Bernard Moore. Tras mudarse a Hull con su marido, Enid patentó algunas aplicaciones prácticas de la macguffinita y con el dinero que recibió por ello la pareja estableció una próspera alfarería que hoy día es el pub «The Drunken Leech», famoso por sus patatas rellenas y su destilería con tecnología basada en la macguffinita. Lord Dewhurst tiene una estatua en Nursery Row Park con una placa que dice: «Al descubridor de las propiedades de la macguffinita, el pueblo agradecido».

Tal vez una médium pueda contactar con Lord Dewhurst mediante una ouija para que este gran ombre* pueda demostrar su inocencia ante tremendas acusaciones.
* (en este caso no lleva h)
EN NUESTRO PRÓXIMO CAPÍTULO… 🤣