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Viñeta en ruta

13 de septiembre de 2012

Hoy me he ido a casa a comer. Iba conduciendo por Valencia, disfrutando de un día limpio y recien planchado, de otoño incipiente, en el que todos los colores parecían saturados y el sol era brillante pero no cegaba.
Detrás de mí había un coche de gama alta, de esos serios y fardones. El conductor respondía a absolutamente todos los tópicos: joven, trajeado hasta el insulto, pelo negro bien untado de gomina, bronceado de crucero privado por las Bahamas. No llevaba el auricular bluetooth pegado a la oreja pero tenía pinta de estar recibiendo cotizaciones de bolsa por telepatía. El tipo de arquetipo que despierta, y más en los tiempos que corren, antipatía instintiva.
Y estaba yo dedicada a alimentar esa antipatía, mirando por el retrovisor mientras esperábamos a que se abriera el semáforo, cuando el objeto de mi desdén ha tomado del asiento del copiloto la última miga de un pastelito, se la ha zampado de un bocado y ha empezado a lamerse los dedos cuidadosamente, meticulosamente, uno a uno, con una sonrisa de oreja a oreja, contento como un colegial y disfrutando del momento con tanta alegría y abandono como un gatito.
El semáforo se ha puesto en verde, reanudando el tráfico y ahogando el estrépito de mis preconcepciones al caer al suelo hechas trizas. Y yo he seguido camino a casa un poco más contenta que antes y con unas ganas tremendas de comerme un pastelito.

Adela Torres "Daurmith"

Adela Torres "Daurmith"

Daurmith es bióloga de formación. Ha pasado las últimas décadas intentando hacer algo útil en sostenibilidad, contando historias de muchas maneras diferentes y disfrutando de todo lo que tiene cerca. Le gustan la ciencia y la ficción porque cree poder distinguirlas, y le encanta la gente amable y que le digan que ha gustado algo de lo que hace.

Puedes encontrarla en Bluesky, Mastodon, Instagram y X

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7 Comentarios

  1. jose

    La sonrisa seguramente fuera porque se lo habría quitado a un niño chico.

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  2. Anónima

    Hmmmm…. Conozco a uno que responde a tu retrato robot. El coche es de segunda mano, el broncesado es de jugar al padel (que no deja de ser un vicio barato) y el trajeado va incluido en el puesto de trabajo y es lo que hay, salvo cuando o está de servicio y va de paisano.
    El chuparse los dedos siempre le gustó para gran disgusto de su madre, pero ahora que es un padre responsable y no lo hace en la mesa para no dar mal ejemplo, no me extrañaría que lo hiciera en el coche.
    Lo único que no cuadra es la gomina y que es de Madriz.
    🙂 🙂 🙂
    (sonrisas que me han quedado después de esta pausa kitkat antes de volver al trabajo, mucho mejor leer blogs y post como este que mirar tuiter o alguna noticia, sin lugar a dudas)

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  3. Daurmith

    Seguro que hay más de uno, todo son arquetipos XD ¡Me alegro de que te haya gustado la entradita!

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  4. Pirx

    He tenido un par de trabajos en que estaba obligado a ir trajeado y encorbatado a diario. Supongo que causaba la misma impresión y también el mismo contraste cuando salía de los ultramarinos devorando el bocata de chorizo y empinando la lata de coca-cola, o simplemente hablaba 🙂

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  5. Daurmith

    A mí lo de que os hagan llevar traje me parece, en fin… No óptimo. Sobre todo en verano. Ganas de sufrir…

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  6. Daurmith

    A mí lo de que os hagan llevar traje me parece, en fin… No óptimo. Sobre todo en verano. Ganas de sufrir…

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  7. Pirx

    Pues no estoy seguro si es sadismo o ignorancia. Probablemente una mezcla de las dos cosas: la ignorancia lleva al miedo, el miedo lleva al odio, Eladio lleva corbata. Algo así era.

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