Tenenemed ol broguresd (entrada escrita por una IA)
Hasta Nature está publicando infografías hechas con LLMs, así que me ha dado envidia y me he inventado una yo
Hasta Nature está publicando infografías hechas con LLMs, así que me ha dado envidia y me he inventado una yo
Escribí este relato corto de un tirón, llevada por una de esas ideas que no se están quietas hasta que las pones en negro sobre blanco. Quizá le de un repasito más adelante, porque la idea me gusta. Como en mí es habitual, no derrocha optimismo.
Un poema de estos que no riman, que envié a la lista de relatos de la Sociedad Tolkien Española. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que estoy un tanto desquiciada. Tras releer el poema, he de reconocer que no les falta razón. Aviso: es bastante siniestro.
Escrito como respuesta a una de las propuestas del Taller Literario (un cuento de terror, era la propuesta). Sigo dándole vueltas a la idea porque sé que hay una manera mejor de contarla.
Cortísimo, y escrito en un vuelo para predicar con el ejemplo en una lista de relatos para la que propuse ese título como núcleo de un relato de tema libre. Los relatos que vinieron después superan ampliamente esta cosita, pero en fin...
No es un poema porque no rima. Pero no es prosa porque las líneas son cortitas y están una encima de la otra. Ocurrió un día que en mi cabeza se mezclaron un ritmo y el poder de las historias.
Alguien me describió una escena curiosa en un hospital. Mi imaginación hizo el resto. No, no creo que tuviera fiebre, pero nunca se sabe...
Un día cualquiera en el laboratorio, un protocolo bastante habitual, y la Ley de Clarke rondándome por la cabeza.
El malo de la película. El malo del libro. El malo del tebeo. El Malo, vaya. ¿Nadie se ha preguntado nunca por qué pierde siempre? Yo sí, y la respuesta fue una sorpresa.
Refugiarse en los sueños para escapar de la realidad es un motivo recurrente en las historias. ¿Qué ocurre cuando escapar requiere un precio más alto de lo que nadie supone?